En un emocionante y vibrante duelo final, Venezuela se alzó por primera vez en su historia con el Campeonato Suramericano U15 de Baloncesto Femenino, tras vencer a Colombia con un contundente marcador de 72-59 en el Domo Bolivariano de Barquisimeto. La victoria del equipo venezolano, bajo la dirección de su entrenador David Durán, marca un hito en el baloncesto femenino del país, que ahora se une a la prestigiosa lista de selecciones que han logrado este título, integrada por Brasil, Argentina y Chile.

La estrella indiscutible de la noche fue Albanys Ramírez, quien se destacó como la Jugadora Más Valiosa (MVP) del torneo. Ramírez fue la pieza clave en la final, acumulando una impresionante estadística de 24 puntos, 12 rebotes, dos asistencias y dos robos. La ala-pívot venezolana comenzó el partido de forma arrolladora, anotando 18 puntos en la primera mitad, incluidos dos triples, que fueron fundamentales para establecer el dominio de Venezuela en la cancha. Aunque su producción ofensiva disminuyó a seis puntos en la segunda mitad, su rendimiento temprano y su presencia en el juego resultaron determinantes para el resultado final.

Además de Ramírez, el quinteto venezolano contó con actuaciones clave de Greidysmar Camacaro y Valeria Rodríguez, quienes se encargaron de afianzar la ventaja en el tercer cuarto con triples consecutivos, ampliando la distancia a nueve puntos (50-59) cuando faltaban solo dos minutos de juego. Estas jugadoras se aseguraron de que la ventaja máxima de Venezuela no diera opción a una remontada colombiana, que tuvo que conformarse con la medalla de plata, la segunda consecutiva y tercera en su historia.

Para el equipo de Durán, este título significa mucho más que un campeonato; representa el crecimiento y el potencial del baloncesto femenino en Venezuela, consolidando a la nueva generación de jugadoras en el ámbito internacional. El esfuerzo y dedicación del conjunto venezolano han sido premiados, y su hazaña resonará en la historia deportiva del país, que ha encontrado en estas jóvenes atletas una esperanza para futuros triunfos.

Con este logro, Venezuela celebra no solo una victoria deportiva, sino también el reconocimiento a un proyecto de baloncesto juvenil que ha empezado a dar sus frutos, sumando a sus filas de campeones internacionales una nueva generación dorada en el baloncesto femenino.