
Rusia ataca la región occidental de Leópolis con el misil balístico Oreshnik. Un arma que, según el propio presidente ruso, Vladímir Putin, es imposible de interceptar dada su altísima velocidad. Es la segunda vez que las tropas del Kremlin emplean este sistema con … capacidad de transportar ojivas nucleares contra el país vecino. Pero, en esta ocasión, la ubicación del blanco puede ser leído como un mensaje para el resto de los aliados continentales de Kiev. La carga de los proyectiles era convencional. El objetivo, según medios locales, habría sido una instalación subterránea de almacenamiento de gas. Las autoridades locales informaron de que una «infraestructura crítica» habría resultado dañada.
La Fuerza Aérea de Ucrania afirmó que el lanzamiento del proyectil se produjo desde el polígono de pruebas de Kasputin Yar, en la región rusa de Astracán cercana al mar Caspio. Allí es donde se encuentra el lanzamisiles Oreshnik. Poco después del impacto aparecieron varios vídeos en redes sociales donde se podría apreciar una gran explosión y varios destellos estrellándose contra el suelo.
En el comunicado del Ejército de Aire de Ucrania se explica que el misil «se desplazaba a una velocidad de aproximadamente 13.000 kilómetros por hora en una trayectoria balística».
El Ministerio de Defensa de Rusia afirma que el empleo del Oreshnik es una represalia contra Ucrania por intentar bombardear una de las residencias de Putin a finales de diciembre. Una acusación que ha sido negada por Kiev y por la CIA. La agencia estadounidense aclaró que no había indicios de que Kiev dirigiese sus vehículos aéreos no tripulados contra ese objetivo.
El titular de Exteriores de Ucrania, Andri Sybiha, destaca que este ataque cerca «de la frontera de la UE y la OTAN constituye una grave amenaza para la seguridad del continente europeo». El ministro ucraniano iniciará consultas con los aliados y solicitará una reunión con urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y del Consejo Ucrania- OTAN.
El bombardeo se produjo horas después de una advertencia lanzada por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. También la Embajada de Estados Unidos alertó sobre la posibilidad de las fuerzas del Kremlin estuviesen preparando un gran ataque contra Ucrania esa misma noche o en los próximos días.
En su mensaje, Zelenski volvió reprochar que el Kremlin no interesado en ningún acuerdo de paz. «Rusia apuesta más por el invierno que por la diplomacia: por misiles balísticos contra nuestro sistema energético en lugar de colaborar con Estados Unidos».
La primera vez que las fuerzas de Moscú utilizaron el misil Oreshnik en una versión experimental fue noviembre de 2024 contra la ciudad de Dnipro, en el este del país. El 19 de diciembre, el presidente Zelenski informó de que Rusia tenía la intención de desplegar este sistema en Bielorrusia. Una información confirmada por Moscú días después en un video publicado por la agencia estatal rusa TASS el 30 de diciembre. El trasladado de esta arma indica una mejora de las capacidades de ataque de Moscú contra Europa.
La advertencia de Zelenski se cumplió, pero no sólo con el lanzamiento del Oréshnik. La capital ucraniana vivió otra noche de vigila tras cinco horas de ataque ruso. Las autoridades del país invadido contabilizaron 242 drones de distintos tipos y 35 misiles balísticos y de crucero. Al menos cuatro personas murieron en la capital y 24 resultaron heridas. Ente los fallecidos se encuentra un paramédico que estaba ayudando a los heridos. El bombardeo se produce en la antesala de una ola de frío que azotará parte de Ucrania.
⚡️Russia’s Defense Ministry confirms that it fired a nuclear-capable Oreshnik IRBM missile at Ukriane overnight; Video appears to show MIRVs hitting near Lviv.
pic.twitter.com/OIZc7Xd2bE— Mike Eckel (@Mike_Eckel) January 9, 2026
«Esta vez el enemigo atacó deliberadamente las calderas del distrito: esto es terrorismo energético y un intento de convertir el invierno en un arma«, manifestó la primera ministra Yulia Svyrydenko.
Rusia ha ejecutado desde 2022 una campaña sistemática de ataques contra la infraestructura energética ucraniana. La meta del Kremlin es sumir al país en la oscuridad y el frío. Este viernes, más de 410.000 hogares de Kiev se quedaron sin electricidad. Además, el suministro de agua y calefacción se ha visto interrumpido en algunas partes de la capital. En las regiones de Dnipropetrovsk y Zaporiyia más de un millón de personas se quedaron sin acceso a luz tras varios ataques rusos en los últimos días.
El viceprimer ministro para la Reconstrucción de Ucrania, Oleksiy Kuleba, manifestó que los principales blancos fueron edificios residenciales, infraestructura energética y ferroviaria.
El jefe de Estado de Ucrania informó de que uno de los edificios de la Embajada de Qatar en Ucrania había resultado dañado por un dron ruso. Zelenski pidió una «reacción clara del mundo» y apeló a Estados Unidos señalando que Moscú sólo presta atención a Washington.