La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, declaró este jueves que los bombardeos de Kiev tienen como objetivo sabotear las negociaciones entre Moscú y Washington, asegurando que no tienen lógica militar. No obstante, Zajárova advirtió que Ucrania no logrará el impacto que busca al romper la moratoria acordada.
“Rusia no cederá a las provocaciones, pero la responsabilidad de las posibles consecuencias de una política tan destructiva recaerá enteramente en las autoridades de Kiev y quienes las manejan”, señaló la portavoz en rueda de prensa.
Desde el anuncio de la moratoria el pasado 18 de marzo, Zajárova informó que se han documentado más de 30 ataques contra infraestructuras energéticas rusas. Además, destacó que todos estos ataques han sido ejecutados utilizando armamento suministrado por Occidente. La portavoz también acusó a Ucrania de no comprometerse con el acuerdo, ya que los asaltos a objetivos civiles en territorio ruso no han cesado.
Rusia comparte detalles sobre agresiones con EE.UU. y organismos internacionales
Por otro lado, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, informó el 2 de abril que Rusia ha compartido con Estados Unidos, la ONU y la OSCE los detalles de las agresiones ucranianas que violan los acuerdos establecidos. Lavrov reiteró que Ucrania no ha cumplido con lo pactado, resaltando que el incumplimiento de la moratoria por parte de Kiev es evidente.
El 18 de marzo, en una llamada telefónica entre los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump, se acordó suspender durante 30 días los ataques a infraestructuras energéticas. En esta conversación, Putin instruyó a sus fuerzas militares a cesar estos ataques, y las partes involucradas acordaron una lista de instalaciones energéticas protegidas, incluidas refinerías, oleoductos, gasoductos y centrales eléctricas.
Sin embargo, solo horas después de la conversación entre los dos mandatarios, las Fuerzas Armadas de Ucrania llevaron a cabo un ataque contra una estación de bombeo de petróleo en el sur de Rusia. Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, señaló que estos actos demuestran la incapacidad de Ucrania para negociar de buena fe.