
El relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, Morris Tidball-Binz, denunció el uso ilegal de fuerza letal por parte de Estados Unidos en territorio venezolano, tras la incursión militar del pasado 3 de enero.
El experto independiente señaló que la operación, que derivó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, constituye una grave transgresión del derecho internacional y de los principios básicos de la Carta de la ONU.
De acuerdo con su pronunciamiento, la acción militar no solo vulnera la soberanía de Venezuela, sino que también representa un precedente peligroso para la estabilidad regional y mundial.
El relator subrayó que ningún Estado puede recurrir al uso de la fuerza fuera de sus fronteras sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU o sin un marco legal internacionalmente reconocido.
En este sentido, calificó la incursión como un acto unilateral que carece de legitimidad y que debe ser repudiado por la comunidad internacional. “La utilización de fuerza letal en operaciones militares sin mandato internacional constituye una violación flagrante de las normas que rigen la convivencia pacífica entre los Estados”, afirmó.
El pronunciamiento advierte que la agresión contra Venezuela amenaza la paz regional y mundial, al abrir la puerta a nuevas intervenciones militares bajo argumentos políticos o económicos.
El relator instó a los Estados miembros de la ONU a exigir el respeto a la soberanía venezolana y a rechazar cualquier forma de dominación o expansionismo. Asimismo, recordó que la protección de los derechos humanos y la defensa de la paz deben prevalecer sobre intereses geopolíticos.
Por su parte, el canciller Yván Gil, aseveró que, Naciones Unidas ha destacado la urgente necesidad de que los Estados implementen un marco jurídico que respete los principios básicos de la Carta de la ONU.
“Esto es particularmente relevante ante el uso de la fuerza unilateral e ilegal por parte de Estados Unidos contra Venezuela, que ha resultado en más de cien muertes y en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, así como los bombardeos ilegales en el Caribe y el Pacífico que han dejado un saldo trágico de más de cien muertos, calificados como ejecuciones extrajudiciales por la ONU”, dijo.
Morris Tidball-Binz, en su informe a la Asamblea General, instó a Estados Unidos a respetar el derecho internacional y detener el uso injustificado de la fuerza tanto dentro como fuera de sus fronteras, relató el canciller.
“En relación con el asesinato de una ciudadana estadounidense el 7 de enero por oficiales de inmigración, un caso que ilustra la violación sistemática de los derechos humanos que sufren miles de migrantes en ese país”, añadió.