
El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, aseguró este martes que es «prácticamente imposible» dividir a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), pese a las «amenazas» de Estados Unidos, que mantiene un despliegue militar en el Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico y que Caracas ha denunciado como un pretexto para buscar un cambio de Gobierno.
«Nunca descansarán en fracturar a la Fuerza Armada, dividir a la Fuerza Armada, ese es un gran objetivo. Porque nosotros somos la columna gruesa de la estabilidad de la patria. No descansarán en tratar de dividirnos, de fracturarnos, de cortarnos, de segmentarnos y eso es prácticamente imposible», dijo el ministro.
Padrino López sostuvo que Estados Unidos ha intentado desmoralizar, intimidar y asustar a la FANB pero, apuntó, ha conseguido todo lo contrario.
«Este año ha sido un año (…) duro. Comenzamos con, bueno, garantizar el mandato popular expresado el 28 de julio del 2024» y «después esta amenaza militar que, bueno, le hemos también salido al paso, no le hemos comprado al imperialismo sus actos de provocación», subrayó.
El ministro también dijo estar «muy satisfecho» con el «grado de cohesión» de la Fuerza Armada venezolana y manifestó su deseo para que el próximo año traiga «mucha fuerza en el corazón, en la conciencia, en la acción».
«Mucha unidad, mucha cohesión, mucha disciplina, no hay que perder nunca la disciplina», agregó.
Estados Unidos mantiene desde agosto pasado un despliegue aeronaval en el Caribe, cerca de aguas venezolanas, que, afirma, tiene como objetivo combatir el narcotráfico, pero que Caracas interpreta como «amenazas» y un intento de propiciar un cambio de régimen.
Las tensiones entre Caracas y Washington escalaron tras el anuncio por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de un bloqueo de petroleros sancionados que se trasladen desde y hacia el país suramericano, y la confiscación de dos buques que transportaban crudo venezolano en los últimos días.