
Al menos cuatro personas murieron y otras diez resultaron heridas la noche del sábado en un tiroteo durante una reunión familiar en un salón de fiestas de la ciudad de Stockton, California, en pleno fin de semana de Acción de Gracias.
La Policía del condado de San Joaquín informó que, en total, “aproximadamente 14 individuos recibieron disparos de arma de fuego” y confirmó que cuatro de ellos fallecieron.
Las autoridades señalaron que la información disponible era limitada, pero los primeros indicios apuntaban a que se trató de un ataque “dirigido”.
“Los detectives trabajan para determinar las circunstancias que llevaron a esta tragedia”, indicó la oficina del sheriff, que además pidió colaboración a la comunidad: “Urgimos a cualquier persona con información, grabaciones de video o que haya presenciado cualquier parte de este incidente a que contacte de inmediato a la oficina del sheriff”.
El tiroteo ocurrió en la cuadra 1900 de Lucile Avenue, dentro de un salón de fiestas, que comparte estacionamiento con otros comercios de la zona.
Entre las víctimas había niños, según informó Heather Brent, vocera de la Policía del condado San Joaquín, que reiteró que todavía se desconocía el motivo del ataque.
Varias de las personas heridas fueron trasladadas a hospitales cercanos y, por el momento, no se difundió información sobre su evolución.
El gobernador de California, Gavin Newsom, fue informado del episodio y su oficina aseguró que el estado sigue de cerca las tareas investigativas.
El ataque ocurrió en un país todavía conmocionado por el caso del tirador afgano que mató a una agente de la Guardia Nacional e hirió a otro efectivo, a metros de la Casa Blanca.
El presidente Donald Trump endureció al máximo su política migratoria. Anunció que suspenderá permanentemente la migración de todos los países del “tercer mundo”, prometió revocar millones de visados, cortar ayudas a no ciudadanos y avanzar con deportaciones masivas.






