La pretemporada del FC Barcelona ha comenzado con el peor escenario posible en el apartado médico. Lo que debía ser un retorno progresivo e ilusionante de los internacionales tras la Copa del Mundo se ha transformado en un profundo dolor de cabeza para el cuerpo técnico liderado por Hansi Flick. Las alarmas saltaron este lunes en las instalaciones médicas de la Ciutat Esportiva Joan Gamper, donde las pruebas preliminares a Frenkie de Jong revelaron una seria dolencia en su rodilla derecha.
El centrocampista neerlandés de 29 años acortó parte de sus vacaciones para someterse a los habituales chequeos médicos previos al inicio formal de los entrenamientos junto al defensor Ronald Araujo. Sin embargo, la exploración inicial de los servicios médicos azulgranas confirmó la gravedad de su estado. Aunque el club aún no ha emitido un comunicado oficial (a la espera de exámenes médicos complementarios y de un diagnóstico definitivo de los especialistas), las estimaciones iniciales de los principales medios apuntan a un tiempo de recuperación que podría rondar los cuatro meses.
El fantasma de las infiltraciones en el Mundial
La lesión de De Jong no ha sorprendido del todo en el entorno de la selección de los Países Bajos, aunque sí ha generado un hondo malestar por las circunstancias en las que se produjo. Diversos reportes apuntan a que De Jong disputó los últimos encuentros mundialistas bajo un enorme esfuerzo físico, llegando a jugar infiltrado para mitigar el dolor en su articulación derecha.
De Jong fue una pieza clave en el esquema del seleccionador Ronald Koeman, participando activamente en los compromisos disputados por la Oranje antes de su eliminación. Tras completar los 90 minutos frente a Japón y 59 minutos contra Suecia, las molestias se agravaron. A pesar de ello, el mediocentro disputó infiltrado los octavos de final ante Túnez (72 minutos) y los cuartos de final contra Marruecos (110 minutos), luciendo en ambos compromisos un aparatoso y fuerte vendaje compresivo en la rodilla afectada.
Un golpe directo a la pizarra de Hansi Flick
La pérdida de De Jong supone un contratiempo monumental para el esquema táctico del técnico alemán Hansi Flick, quien consideraba al neerlandés como uno de los pilares indispensables para la medular azulgrana en esta nueva campaña. Con un regreso estimado para mediados de noviembre, el futbolista se perderá no solo la totalidad de la pretemporada y la gira internacional, sino también el trascendental arranque de LaLiga y los primeros compromisos de la fase de liga de la UEFA Champions League.
En el aspecto financiero y reglamentario, al haberse originado la lesión durante la disciplina de la selección nacional en un torneo oficial amparado por la FIFA, el FC Barcelona podrá acogerse al Programa de Protección de Clubes. Esto se traducirá en una indemnización económica diaria a partir del vigésimo octavo día de inactividad, un leve alivio financiero para las delicadas arcas del club catalán, aunque del todo insuficiente para mitigar el tremendo vacío deportivo que deja sobre el césped.
Se espera que en las próximas horas, una vez concluyan las resonancias de contraste y las consultas de doble opinión, el FC Barcelona publique un parte médico definitivo que clarifique si el jugador deberá pasar por el quirófano o si se optará por un tratamiento conservador.
