Cientos de venezolanos salieron a las calles de Caracas este miércoles 2 de abril para exigir la liberación de más de 200 compatriotas deportados desde Estados Unidos y recluidos en El Salvador. La manifestación tuvo lugar frente a la Embajada salvadoreña, a pesar de la falta de relaciones diplomáticas entre ambas naciones desde 2019.

Con pancartas que proclamaban “¡Libertad y justicia ya!” y “Son inocentes”, madres, esposas y hermanas denunciaron lo que consideran una detención arbitraria. Según relataron, sus familiares fueron deportados bajo la Ley de Enemigos Extranjeros, utilizada por la administración de Donald Trump, pero en lugar de ser enviados a Venezuela, fueron trasladados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador.

Uno de los testimonios más emotivos fue el de Yosleidys Chacón, esposa de Jhon Willian Chacín, un tatuador de 35 años que pasó 14 meses en centros de detención en EE. UU. y solicitó su deportación voluntaria. Sin embargo, terminó en una prisión salvadoreña. “Le pido a Bukele que los suelte, porque no son delincuentes”, clamó Chacón entre lágrimas.

Durante la jornada, artistas y activistas se sumaron a la protesta con la exhibición de retratos de los detenidos en el Centro Cultural Tiuna El Fuerte. El grafitero Víctor Rodríguez, “Forastero”, criticó que los tatuajes sean considerados sinónimo de criminalidad.

El presidente Nicolás Maduro calificó las detenciones como una “violación masiva de derechos humanos”, mientras que el canciller Yván Gil pidió a la comunidad internacional intervenir en favor de los venezolanos presos en El Salvador.