Las exportaciones de petróleo y combustible de Venezuela registraron su nivel más bajo desde diciembre tras caer 11,5% en marzo, en comparación con el mes anterior, según datos de Reuters. Este retroceso se debe a las nuevas medidas impuestas por la administración de Donald Trump, que han generado retrasos y cancelaciones en los envíos.
Entre las acciones tomadas por Washington, se incluye un arancel del 25% para los países que adquieran petróleo y gas venezolano, así como la revocación de licencias que permitían a empresas operar en el sector energético del país. Chevron, la petrolera estadounidense con operaciones en Venezuela, también fue afectada con la suspensión de una autorización clave para su actividad en el país.
La incertidumbre provocó que compradores habituales en China e India detuvieran algunos cargamentos programados para finales de marzo y abril. En total, 42 buques partieron desde Venezuela transportando un promedio diario de 804.677 barriles de crudo y 341.000 toneladas métricas de productos derivados, lo que representa una caída del 7,8% en comparación con marzo de 2024.
La agencia informó que dos barcos han abandonado aguas venezolanas sin cargar desde febrero, mientras que otros han pasado semanas cerca de los puertos, a la espera de que Washington precise la aplicación de los nuevos aranceles. La administración estadounidense ha justificado sus medidas señalando que el gobierno de Nicolás Maduro “no ha hecho lo suficiente” para frenar la migración ilegal hacia EE.UU.