Escocia ha tomado medidas urgentes para aliviar el hacinamiento en sus cárceles, liberando a cientos de prisioneros como parte de un plan para reducir la presión sobre el sistema penitenciario. En 2024, las prisiones escocesas albergaban a casi 8.000 reclusos, un aumento del 6% en comparación con el año anterior.

La nueva legislación, que permite la liberación anticipada de los prisioneros condenados a menos de cuatro años tras cumplir el 40% de su condena, afectará a entre 260 y 390 reclusos, quienes serán liberados en un plazo de seis semanas. El gobierno escocés espera que esta medida reduzca la población carcelaria en un 5%, aunque han reconocido que no es una solución definitiva al problema del hacinamiento.

La situación de las cárceles escocesas refleja una tendencia en todo el Reino Unido, donde el número de prisioneros sigue aumentando. Como respuesta, el gobierno británico ha introducido cambios en las leyes de sentencias, permitiendo el arresto domiciliario y liberando a más de 1.700 prisioneros en Inglaterra y Gales. Sin embargo, el desafío del hacinamiento continúa siendo una preocupación creciente.