Este viernes, los precios del petróleo se desplomaron más de un 7%, alcanzando su nivel más bajo desde 2021, debido a la escalada de la guerra comercial entre EE. UU. y China y al inesperado aumento de producción anunciado por la OPEP+.

El barril Brent, referencia en Europa, cayó a 64,78 dólares, mientras que el WTI, estándar en EE. UU., descendió a 62,09 dólares, acumulando pérdidas superiores al 13% en apenas cuatro sesiones.

El mercado también reaccionó a la decisión de la OPEP+ de triplicar su incremento de producción a partir de mayo, con un ajuste de 411.000 barriles diarios, liderado por Arabia Saudí y Rusia.

Además, la política más restrictiva de EE. UU. hacia Irán y Venezuela, con sanciones y aranceles a sus compradores de crudo, refuerza la presión sobre el mercado energético. Analistas advierten que la estrategia de la administración Trump podría estar influyendo en el aumento de la oferta saudí.