La directiva del FC Barcelona, encabezada por su presidente Joan Laporta, ha dado a conocer la postura oficial del club respecto a la posible incorporación del delantero argentino Julián Álvarez.
Tras un primer acercamiento que resultó insuficiente para las expectativas del Atlético de Madrid, la entidad azulgrana ha trazado su hoja de ruta para intentar cerrar la operación antes de que finalice el presente mes.
En declaraciones recientes, Laporta abordó el estado actual de las conversaciones con el consejero delegado del Atlético, Miguel Ángel Gil Marín, buscando disipar las dudas generadas por la gestión inicial.
“La oferta es de una cuantía muy importante, pero no será ilimitada. La última vez que hablamos con Miguel Ángel Gil Marín fui muy claro. Hubo, en principio, una confusión sobre la oferta que hicimos. Se lo aclaré, y desde entonces no hemos avanzado más”, confesó.
El Barcelona dicta los tiempos
Asimismo, el presidente enfatizó que el Barcelona no aceptará presiones externas en el desarrollo de esta transferencia, dejando claro que el club mantendrá el control sobre la estrategia de mercado.
“Evidentemente, no le vamos a bailar la música a nadie. Vamos a marcar el ritmo nosotros. Esa oferta no es sine die y en su momento diremos hasta cuándo la mantendremos vigente. Esa oferta la hemos hecho con la voluntad de fichar a un jugador que le gusta al entrenador y a la dirección deportiva”, afirmó.
El interés por Julián Álvarez es real y serio, pero está sujeto a una ventana de tiempo y a una valoración económica que Laporta no está dispuesto a flexibilizar indefinidamente.
