
La defensa de la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner pidió el martes la nulidad del megajuicio por corrupción en su contra por considerar que el proceso “surgió de un engaño”.
En el juicio iniciado en noviembre, Cristina Fernández de Kirchner y otros 85 exfuncionarios y empresarios están acusados de formar una trama para obtener beneficios o contratos de obra pública a través de sobornos entre 2003 y 2015, cuando Argentina estuvo gobernada por el marido de la exmandataria, Néstor Kirchner, y luego por ella.
El juicio, que se lleva adelante de manera remota por videollamada a ritmo de dos audiencias semanales, se reanudó el martes tras el receso judicial de verano con una audiencia en la que las defensas hicieron planteamientos al tribunal.
El abogado defensor de Fernández, Carlos Beraldi, hizo una exposición de una hora y media en la que señaló que existe “una nulidad evidente” en la causa.
Beraldi dijo que la causa “surgió de un engaño” ya que tanto el juez que instruyó la causa como el fiscal fueron elegidos “a dedo”.
Además apuntó contra los testimonios de los empresarios que declararon como testigos en carácter de “arrepentidos”.
“Lo que se hizo es convertir a la justicia en un elemento de presión y de chantaje que vulneraba de manera directa una de las garantías más elementales, que es el derecho de defensa en juicio”, apuntó.
La acusación sostiene que empresarios entregaron paquetes de dinero a emisarios de los gobiernos del matrimonio Kirchner, y la expresidenta, como supuesta jefa de esta trama, fue “la principal receptora” de los pagos.
Fernández, referente de la actual oposición peronista (centro-izquierda), suele participar de las audiencias desde su apartamento en Buenos Aires, donde cumple seis años de prisión domiciliaria tras una condena en otra causa por corrupción.
Sin embargo, la exmandataria no estuvo presente en la audiencia del martes, ya que la instancia actual, que continuará en las próximas jornadas con planteamientos de otras defensas, no requiere la presencia de los acusados.
Se espera que el proceso dure varios años y están llamados a declarar cientos de testigos. Es “la investigación de hechos de corrupción más extensa que se ha realizado en la historia judicial argentina”, afirmó en un informe en octubre la fiscal Estela León.