Petro advierte sobre la transformación de las guerrillas en narcoarmados tras masacres
El canciller colombiano, Luis Gilberto Murillo, presentó este lunes ante António Guterres, secretario general de la ONU, una denuncia formal contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN) por “crímenes de guerra” cometidos en la región del Catatumbo. Los enfrentamientos entre el ELN y el Frente 33, una disidencia de las extintas FARC, han dejado al menos 30 muertos y forzado el desplazamiento de 11.000 personas.
Murillo calificó de “inaceptables” los actos perpetrados por el ELN, asegurando que estos crímenes deben ser condenados y discutidos a nivel internacional. A pesar de la gravedad de los hechos, subrayó que el mensaje del secretario general de la ONU aboga por no cerrar la puerta al diálogo y la paz.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro consideró los enfrentamientos en el Catatumbo como evidencia del tránsito de las guerrillas hacia estructuras narcoarmadas. En una declaración contundente, advirtió que “el ELN ha escogido el camino de la guerra y guerra tendrá”.
El ministro de Defensa, Iván Velásquez, informó sobre el despliegue de 5.000 efectivos en la zona para proteger a los civiles afectados, quienes han sufrido el impacto de las recientes masacres y desplazamientos masivos.