El bitcóin, la criptomoneda más grande del mundo por capitalización de mercado, alcanzó este miércoles un nuevo máximo histórico al superar los 90.000 dólares, logrando incluso cotizar brevemente por encima de los 91.000 dólares. Este hito refleja el creciente optimismo del mercado en torno a las promesas de desregulación y políticas favorables hacia el sector de las criptomonedas anunciadas por la administración de Donald Trump.
El precio del bitcóin ha experimentado una aceleración notable en los últimos días, avanzando desde los 80.000 dólares alcanzados el domingo, hasta rozar los 85.000 el lunes. La escalada continuó hasta este miércoles, cuando el activo digital rompió la barrera de los 90.000 dólares hacia las 14:30 GMT, consolidando su posición como un instrumento de inversión dominante en los mercados financieros globales.
Este ascenso sostenido del bitcóin está estrechamente ligado al cambio en la Casa Blanca, donde el republicano Donald Trump ha prometido una agenda de políticas orientadas a reducir las restricciones sobre el sector de criptomonedas, revirtiendo así la postura más conservadora de la administración saliente de Joe Biden. A través de un enfoque de desregulación, Trump se propone brindar mayor libertad al mercado de criptoactivos, lo que incluye la posible flexibilización de regulaciones para facilitar la inversión en estas tecnologías emergentes.
Los analistas destacan que el rally de las criptomonedas se enmarca en un contexto de creciente interés de los inversores institucionales, quienes perciben al bitcóin como una reserva de valor alternativa en un entorno económico marcado por la incertidumbre y las perspectivas de mayores tasas de interés a nivel global. Sin embargo, la entrada de Donald Trump con una agenda de apoyo a las criptomonedas ha sumado un impulso adicional, elevando las expectativas de adopción en sectores más tradicionales de la economía.
Además de la mayor flexibilidad prometida, la administración Trump podría estar considerando beneficios fiscales para los inversores en criptomonedas y otras tecnologías financieras innovadoras. Esto podría atraer una nueva ola de capital hacia el sector y posicionar a los Estados Unidos como un líder en la adopción y regulación proactiva de la tecnología blockchain.
Pese a la euforia en los mercados de criptomonedas, expertos advierten sobre la alta volatilidad y los riesgos inherentes que acompañan a estos activos. Sin embargo, el entorno regulatorio en evolución y el respaldo de políticas gubernamentales favorables bajo Trump podrían redefinir el papel de las criptomonedas en el sistema financiero global en los próximos años.
El bitcóin continúa avanzando y marcando nuevos máximos históricos, captando la atención tanto de inversores minoristas como institucionales, y consolidándose como una opción atractiva para aquellos en busca de oportunidades fuera de los mercados tradicionales.