Unos 60 reclusos del estado Lara se unieron este miércoles a la huelga de hambre iniciada el lunes pasado por 48 presos en rechazo a las condiciones de hacinamiento y el prolongado retardo procesal en sus casos, según informó la organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP).

La ONG indicó, a través de la red social X, que estos 60 reclusos, detenidos en los calabozos de una sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), se sumaron a la protesta como un reclamo conjunto para exigir medidas inmediatas que atiendan su situación. La solicitud principal es la implementación de un plan de traslado a centros penitenciarios más adecuados, dado que los espacios actuales carecen de capacidad para albergar de forma digna a los detenidos.

“Los reclusos demandan un plan de abordaje o traslados a recintos penitenciarios, como lo exigen quienes comenzaron la huelga”, detalló el OVP, que sigue de cerca la situación. Según la organización, los presos han decidido suspender la ingesta de alimentos de forma indefinida hasta recibir respuestas concretas por parte de las autoridades competentes.

Esta medida de protesta refleja una problemática estructural en el sistema de justicia venezolano, donde el hacinamiento y los retrasos judiciales siguen afectando a cientos de detenidos en todo el país. La falta de espacios y la demora en los procesos judiciales han sido causas recurrentes de denuncias en los últimos años, situación que organismos de derechos humanos califican como una violación a los derechos fundamentales de los internos.

Hasta el momento, las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial respecto a esta huelga de hambre, que aumenta la presión sobre el sistema penitenciario venezolano y plantea nuevas urgencias para el tratamiento de los casos judiciales pendientes en el país.