Ser padres es una de las experiencias más transformadoras de la vida. Nos da una nueva perspectiva de lo que significa cuidar, educar y proteger a nuestros hijos. Pero en un mundo cada vez más digitalizado, los padres también enfrentan nuevos temores, sobre todo cuando se trata de garantizar la seguridad de nuestros niños en un entorno virtual lleno de riesgos. Uno de los peligros más recientes, que ha generado gran preocupación, involucra a Roblox, una de las plataformas de juegos más populares entre niños y adolescentes.
La semana pasada, la División de Delitos Informáticos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) emitió una alerta sobre el uso de Roblox por parte de pedófilos, acosadores y abusadores para contactar a menores de edad. Esta advertencia resalta la creciente preocupación mundial por la seguridad de los niños en plataformas en línea, y pone en evidencia un riesgo que ha sido poco discutido en países como Venezuela, donde los padres no siempre están preparados para enfrentar este tipo de amenazas.
¿Qué es Roblox y por qué es popular entre los niños?
Roblox es un universo virtual donde millones de jugadores, conocidos como “robluxianos”, exploran y crean sus propios mundos, desde castillos hasta complejos videojuegos, mientras interactúan con otros usuarios. Aunque el juego existe desde hace más de 20 años, su popularidad se disparó durante la pandemia, acumulando millones de seguidores, muchos de ellos niños y adolescentes.
En Roblox, los jugadores pueden intercambiar productos y dinero mediante la moneda virtual “Robux”, que puede ser convertida en dólares. A pesar de contar con sistemas de moderación y controles para filtrar el contenido, estos mecanismos dependen en gran medida de los datos que los jugadores proporcionan al registrarse. Si un niño miente sobre su edad, puede quedar expuesto a material inapropiado, lo que abre la puerta a posibles abusos.
La responsabilidad de los padres en el mundo virtual
El crecimiento de plataformas como Roblox plantea un debate crucial sobre el uso de internet y videojuegos en los menores. Mientras algunos especialistas creen que ningún niño debería tener acceso a internet antes de los dos años, otros sugieren una exposición limitada y supervisada a partir de los 4 o 5 años. Para los niños mayores, como los de 12 años, es recomendable que tengan acceso a dispositivos como teléfonos móviles, pero siempre con un control estricto por parte de los padres.
En cuanto a las redes sociales, expertos sugieren que los menores de 16 años no deberían tener acceso sin supervisión, ya que las redes son un terreno fértil para los depredadores. El portal de educación parental educo.com resalta la importancia de educar a los niños sobre los riesgos del uso de internet y redes sociales, asegurando que siempre haya una supervisión activa por parte de los padres.
El peligro oculto: los depredadores en el metaverso
Las plataformas de juegos multijugador como Roblox y Minecraft, donde millones de niños y adolescentes interactúan, se han convertido en una “superautopista” para los depredadores. Estos individuos, que se hacen pasar por niños o adolescentes, engañan a sus víctimas y pueden llegar a cometer atrocidades como extorsionarlas, pedirles fotos desnudos o involucrarlas en redes de explotación y trata.
Este es un fenómeno que ha crecido en paralelo con la popularidad de los juegos en línea, y que representa uno de los mayores desafíos para los padres en cuanto a la protección de sus hijos. Aunque existen controles parentales en Roblox, como la posibilidad de restringir el acceso a ciertos contenidos y hacer un seguimiento de los chats y actividades, la efectividad de estas medidas depende en gran medida de la involucración activa de los padres.
La clave está en la educación y supervisión parental
La clave para proteger a los niños en plataformas virtuales es la participación activa de los padres en el proceso. Los controles parental existen, pero si los padres no están atentos, los niños pueden quedar expuestos a graves riesgos. La educación sobre el uso adecuado de la tecnología y los peligros que existen en línea es tan importante como educarlos en el mundo real.
Es esencial que los padres estén informados sobre lo que hacen sus hijos en el mundo virtual, desde qué aplicaciones usan hasta con quién interactúan. Deben controlar el tiempo que pasan en estos entornos y asegurarse de que estén siempre protegidos de los peligros que acechan detrás de una pantalla.
El tiempo que los padres dedican a conocer a sus hijos, a jugar con ellos, a entender sus mundos digitales, será siempre la mejor barrera contra los peligros del ciberespacio. La confianza será siempre el mejor paracaídas para un niño en un mundo lleno de amenazas invisibles.
La alerta emitida por el CICPC es un recordatorio urgente de que debemos tomar en serio los riesgos del mundo virtual, y que la seguridad de nuestros hijos debe ser una prioridad constante, tanto en el hogar como en el ciberespacio.