
Donald Trump mostró un tono de euforia tras una conversación telefónica con el presidente de China, Xi Jinping, en medio de esfuerzos diplomáticos del presidente de EE.UU. por aislar a Irán de sus principales apoyos y por poner fin a la guerra en … Ucrania. La llamada ocurrió poco después de que Xi hablara con el presidente de Rusia, Vladímir Putin.
«La relación con China, y mi relación personal con el presidente Xi, es extremadamente bueno, y los dos somos conscientes de lo importante que es que siga siendo así», dijo Trump sobre el principal rival geoestratégico y económico de EE.UU. y su líder, que cada vez amasa más poder en el gigante asiático.
En la llamada, que Trump calificó de «excelente», se trató la «actual situación en Irán», en un momento en el que el presidente de EE.UU. busca aislar al Gobierno de Teherán, debilitado por las protestas ciudadanas y por la debilidad económica, de sus grandes apoyos internacionales.
Trump no dio detalles sobre qué resultados específicos tiene la llamada al respecto de Irán. El multimillonario neoyorquino anunció el mes pasado que impondría aranceles del 25% a los países que comerciaran con Irán, Según los datos de la Organización Mundial del Comercio, el país de Oriente Próximo mantuvo en 2024 una relación comercial de 32.000 millones de dólares con China, de 28.000 millones con Emiratos Árabes Unidos y de 17.000 millones con Turquía. Todo ello pese a las abundantes sanciones impuestas por EE.UU. y otros países occidentales contra Teherán.
Trump ha amagado en las últimas semanas con una intervención militar en Irán, un país sacudido por protestas multitudinarias y trágicas, en las que la represión del Gobierno de los ayatolás ha dejado cerca de 6.000 muertos. Está previsto que este fin de semana sus negociadores internacionales principales –Steve Witkoff y Jared Kushner- acudan a Turquía para negociaciones con los iraníes sobre su programa nuclear.
Trump y Xi también hablaron de la guerra en Ucrania, cuando se acerca el cuarto aniversario de la agresión militar contra un país vecino ordenada por Putin. Este último celebró una videollamada con su homólogo chino, en la que ambos mostraron gran sintonía.
El conflicto en Ucrania, que Trump aseguró que «en 24 horas», se ha convertido en el gran escollo diplomático para el presidente de EE.UU. Ucrania y la Unión Europeo han acusado a China de proporcionar apoyo económico y militar a Rusia.
De fondo están también las conversaciones para la ampliación de un acuerdo sobre no proliferación armamentística entre EE.UU. y Rusia, en el que Trump quiere sumar a China.
En la llamada entre Trump y Xi también se trató el asunto que podría ser un foco de inestabilidad geopolítica a la altura del de Ucrania: Taiwán. En la información proporcionada por el Gobierno comunista chino tras la conversación, Xi aseguró a Trump que nunca abandonará sus planes de conseguir una reunificación con la isla, a la que China considera parte de su soberanía.
Xi aseguró a Trump que nunca abandonará sus planes de conseguir una reunificación con la isla, a la que China considera parte de su soberanía
Trump también destacó que hubo muchas conversaciones comerciales, incluido el refuerzo en las compras energéticas y agrícolas de productos estadounidenses por parte de China.
«Creo que habrá muchos resultados positivos en los próximos tres años de mi presidencia en relación con el presidente Xi y la República Popular de China», celebró Trump.