
José Luis Montoya, presidente de la Central Única de Autos Libres y por Puesto, alertó que el último ajuste al precio del pasaje resultó insuficiente para cubrir los gastos operativos del sector, por lo que reiteró la propuesta del gremio de transporte de anclar la tarifa a 0,50 dólares, así como una revisión profunda del sistema de subsidios, para garantizar la continuidad del servicio.
Entre las principales iniciativas planteadas por el gremio, Montoya destacó la sustitución del subsidio indirecto por un bono de transporte mensual de entre 30 y 40 dólares, dirigido a estudiantes y adultos mayores, lo que permitiría que estos sectores paguen la tarifa completa sin afectar su capacidad económica.
Explicó que este esquema, inspirado en los mecanismos de financiamiento que originalmente manejaba la Fundación Fondo Nacional de Transporte Urbano (Fontur), busca equilibrar los costos operativos, que actualmente superan con creces la recaudación diaria de los transportistas.
El gremio de transporte también exigió una solución definitiva a la crisis del suministro de combustible, con la eliminación del sistema de biopago y de la huella para el acceso a la gasolina.
“El sistema de la huella no es una solución para los transportistas. Perdemos demasiado tiempo y, además, se discrimina a gran parte del sector, porque no todos tienen acceso a ese mecanismo”, denunció Montoya.
Aclaró que el gremio no solicita combustible gratuito, sino condiciones equitativas para trabajar, y aseguró que estarían dispuestos a pagar un precio del litro entre 0,20 y 0,25 dólares, siempre que se garantice el libre acceso a cualquier estación de servicio del país, sin restricciones ni pernoctas forzosas.
“Este problema de estar madrugando para pasar la huella realmente limita y agota al sector. Se pierden jornadas completas intentando surtir los vehículos”, fustigó.
Otro de los reclamos del gremio es la reactivación de las carteras de crédito en la banca pública y privada, con el objetivo de renovar una flota que, según indicaron, se encuentra altamente deteriorada tras años sin financiamiento.