
La gobernadora demócrata de Maine, Janet Mills, reclamó este jueves a los agentes del ICE —que desde el martes realizan una intensa campaña de redadas en su estado— que muestren las órdenes de arresto para el operativo que ha causado temor y preocupación en las comunidades.
“Es muy perjudicial para la vida de un niño, de un negocio, para una escuela, para una ciudad, y tiende a generar mucho miedo y ansiedad en las familias y comunidades”, dijo en una conferencia de prensa para hablar sobre la iniciativa “Captura del día”, que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) comenzó el martes en varias ciudades de Maine con miras a detener 1.400 personas, a quienes se refirió como “los peores inmigrantes ilegales criminales”.
“Si tienen órdenes judiciales, muéstrenlas. En Estados Unidos no creemos en arrestos secretos ni en policías encubiertos”, dijo Mills, exfiscal general de Maine. Atribuyó la operación a que Maine es un estado demócrata, como ocurre en Chicago, Illinois, California y Minnesota, donde continúan las detenciones y las protestas tras la muerte por disparos de Renée Good, de 37 años, a manos de un agente del ICE.
Mills afirmó que si alguien tiene pruebas de actividades delictivas, “queremos saberlo”, pero señaló que no es eso lo que están escuchando, y agregó que le “sorprendería mucho” que en Maine haya 1.400 personas con cargos criminales.
“Personas sin antecedentes penales están siendo detenidas, separadas de sus familias y sujetas a posible deportación. Forman parte de la fuerza laboral que necesitamos y valoramos. Es perturbador”, indicó.
La gobernadora señaló que, a raíz del operativo en Portland, Lewiston y Westbrook, los distritos escolares están en alerta y que hijos de familias inmigrantes no están asistiendo a la escuela.
El Departamento de Seguridad Nacional informó el miércoles que ya se ha detenido a 50 personas en el estado.
También se indicó que el temor ha llevado a inmigrantes a permanecer en sus hogares, donde voluntarios les proveen alimentos. Negocios colocaron letreros en repudio a ICE y los teléfonos de las ONG no dejan de sonar denunciando la presencia de agentes.
El Proyecto de Defensa Legal para Inmigrantes (ILAP) de Maine expresó su “profunda conmoción” por el “terror” desatado por ICE. Confirmó la detención de una madre soltera, un trabajador tras un turno nocturno y un padre que viajaba con su esposa y su bebé de un mes.
Según el grupo, ICE rompió una ventana del automóvil, pese a que se les advirtió que había un recién nacido dentro.
Además, una mujer embarazada contactó a ILAP aterrorizada de salir a una cita médica, y otra persona denunció que alguien activó una alarma de incendios para alertar a la gente sobre la presencia de ICE.
El grupo también confirmó que maestros que acompañaban a niños inmigrantes fueron seguidos por agentes.
“La operación no es selectiva. Se está discriminando racialmente a las personas en las calles y en sus autos. ICE está infligiendo la máxima crueldad y caos”, afirmó Sue Roche, directora ejecutiva de ILAP.