
El papa León XIV pidió que se respete la voluntad del pueblo venezolano y que se promuevan soluciones pacíficas alejadas de intereses partidistas. Durante una intervención pública, el pontífice subrayó además que el tráfico de drogas figura entre las causas estructurales de la crisis que atraviesa el país.
En su mensaje, el papa León XIV expresó preocupación por el aumento de las tensiones en el Caribe y en otras zonas de la costa americana. Señaló la necesidad de priorizar salidas políticas pacíficas que coloquen en el centro el bien común de los pueblos, por encima de agendas parciales o confrontaciones ideológicas.
El planteamiento incluyó un énfasis en la protección de los derechos humanos y civiles de todos los ciudadanos. El pontífice consideró que la estabilidad y la concordia social solo pueden alcanzarse mediante el respeto a la voluntad popular y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.
El mensaje papal insistió en que cualquier proceso de reconstrucción nacional debe garantizar condiciones de convivencia y seguridad jurídica. En ese marco, resaltó la importancia de generar consensos amplios que permitan avanzar hacia un futuro de estabilidad política y social para Venezuela.
Asimismo, el llamado incluyó una exhortación a reducir la violencia y a evitar escenarios de escalada que profundicen el sufrimiento de la población. El enfoque estuvo centrado en soluciones duraderas que permitan restablecer la confianza y la cohesión social.
Durante su intervención, León XIV recordó a los dos primeros santos venezolanos canonizados recientemente, José Gregorio Hernández y la hermana Carmen Rendiles. Indicó que sus trayectorias de servicio y compromiso social pueden servir como referentes éticos en un contexto marcado por la polarización y la incertidumbre.
El pontífice señaló que estos ejemplos reflejan valores como la solidaridad, la fraternidad y la vocación de servicio. Tales principios, afirmó, pueden contribuir a la construcción de una sociedad más justa y orientada al bien común.
Al abordar las causas de la situación venezolana, León XIV destacó el impacto del tráfico de drogas como uno de los factores principales. Describió este fenómeno como un problema que afecta a múltiples países y que exige respuestas coordinadas a nivel internacional.
El mensaje subrayó que la lucha contra este flagelo debe ir acompañada de políticas de desarrollo humano. Entre ellas, mencionó la inversión en educación, la creación de oportunidades de empleo y el fortalecimiento de programas sociales que reduzcan la vulnerabilidad de amplios sectores de la población.
El papa sostuvo que la erradicación del tráfico de drogas requiere un compromiso conjunto y sostenido. Consideró fundamental que los países involucrados impulsen estrategias integrales que aborden tanto la oferta como la demanda, con especial atención a la protección de jóvenes y comunidades en riesgo.
Finalmente, el llamado apuntó a la necesidad de una cooperación internacional orientada al desarrollo y la paz. El enfoque propuesto prioriza soluciones estructurales que permitan superar la crisis y sentar las bases de una sociedad fundada en la justicia, la verdad y la fraternidad.