
Se acumulan las irregularidades en la tragedia de Nochevieja de Crans-Montana (Suiza) tras conocerse este martes la ausencia de inspecciones en el lugar del drama desde 2019. El incendio en este local acabó con la vida de cuarenta jóvenes, la mitad de ellos … menores, y dejó gravemente heridas a otras 116 personas.
Este incendio se ha convertido en la peor catástrofe de la historia reciente de Suiza. La corta edad de la mayoría de las víctimas ha abierto numerosos interrogantes sobre el cumplimiento de la legislación. Los menores no tendrían que haberse encontrado allí y, de acuerdo con testimonios de los vecinos, la situación se repetía desde hace años.
Del total de víctimas mortales, 22 eran de nacionalidad suiza, las otras 18 víctimas eran extranjeras: ocho francesas, seis italianas, una belga, una portuguesa, una rumana y una turca. La identificación de las 40 víctimas mortales terminó el lunes. Este martes ha llegado al aeropuerto de Bolonia (Italia) el cadáver del primer italiano desaparecido en la tragedia, un joven de 16 años.
Ante cerca de un centenar de periodistas, llegados de toda Suiza, así como de Italia y Francia, el ejecutivo de la comuna de Crans-Montana se sometió este martes por la mañana a un ejercicio de comunicación prometiendo, «con total transparencia», divulgar toda la información que poseen sobre la tragedia del Constellation.
Las autoridades del cantón del Valais y de la comuna de Crans-Montana reconocieron y lamentaron «amargamente» la ausencia de controles periódicos entre 2020 y 2025, pese a que la legislación obliga a realizar inspecciones anuales en los establecimientos abiertos al público. Una situación inédita en este país alpino.
Cuatro miembros del Consejo Comunal comparecieron frente decenas de cámaras junto a su presidente, Nicolás Feraud, quien fué el único que tomó la palabra. Con gesto serio Feraud declaró que la comuna lamenta «amargamente haber descubierto» la ausencia de controles del establecimiento desde 2019.
«No sabemos explicarlo», añadió, insistiendo en el papel del responsable de seguridad en funciones entre 2017 y 2024. Este último, que actualmente ocupa un cargo similar en otra comuna del Valais, no ha hecho ninguna declaración. Por su parte, el presidente de la Confederación, Guy Parmelin, anunció la celebración de una jornada de duelo nacional el viernes 9 de enero.
El expediente de 60 documentos entregados por las autoridades municipales al Ministerio Público de la Confederación Helvética es fruto de la revisión de cerca de seis décadas de archivos comunales. Los documentos detallan todos los procedimientos administrativos relacionados con el bar, desde su apertura en 1967 hasta su transformación en 2015.
Los informes establecen una capacidad máxima de 200 personas, repartidas entre la planta baja (100) y el sótano (100). En septiembre de 2025, una empresa externa especializada realizó un estudio acústico del local y confirmó el cumplimiento de las normas sobre ruido, sin detectar otras anomalías, según el municipio.
Las investigaciones preliminares apuntan a que la causa del incendio sería las velas incandescentes o bengalas colocadas en botellas de champán que prendieron fuego al techo del sótano, provocando una rápida propagación de las llamas. Las autoridades comunales aseguraron que asumirán toda la responsabilidad que determinen los tribunales.
«La justicia determinará la influencia que tuvo este incumplimiento en la cadena de causalidad que condujo a la tragedia», señaló Feraud. El regidor reconoció ante la prensa que existió «una negligencia por parte de los operadores del bar» y denunció «una cultura del riesgo desmedida que ha superado los controles realizados».
No se había recibido ninguna alerta previa sobre problemas en el establecimiento. Feraud confirmó durante su comparecencia que había una salida de emergencia en el sótano, aunque no pudo precisar si estaba operativa en el momento del incendio. Antiguos empleados del bar afirmaron que estaba sellada.
La tragedia ha conmocionado a este pequeño país Centroeuropeo que figura en los rankings internacionales entre los más pacíficos y reconocida mundialmente por su tranquilidad. También su alta calidad de vida, seguridad, bajo índice de criminalidad y un entorno natural espectacular que ofrece un estilo de vida relajado y equilibrado, a pesar de su eficiencia y sofisticación.
Los propietarios del bar, una pareja de nacionalidad francesa, están siendo investigados según confirmaron la policía cantonal y la fiscalía en un comunicado conjunto. «La investigación fue abierta inmediatamente para esclarecer las causas del incendio. Todas las hipótesis están siendo examinadas», declaró la fiscal general del Valais, Béatrice Pilloud.
Pilloud explicó que las pruebas de las que disponen las autoridades apuntan a un origen pirotécnico, con una propagación extremadamente rápida del fuego debido a la proximidad del techo. Según los testimonios de víctimas presentes e imágenes vídeo de los hechos, las bengalas colocadas encendidas en botellas causaron el drama.
El techo de Le Constellation estaba recubierto de una espuma altamente inflamable que propició la rápida propagación del incendio. Tras revelarse las deficiencias, el municipio anunció un control urgente de los 128 establecimientos públicos del territorio comunal así como la prohibición total de artefactos pirotécnicos en espacios cerrados.
Pese a ello, el abogado Romain Jordan, que representa a varias víctimas, afirmó que la comuna y las autoridades «deben asumir plenamente sus responsabilidades». Aunque reconoció el esfuerzo de transparencia, calificó de «preocupante» el volumen de fallos detectados y reclamó que se investigue también la actuación municipal.