
La construcción del roster siempre genera expectativas en torno a los Yankees de Nueva York, especialmente por el peso histórico que tiene la ofensiva zurda en el Bronx. Sin embargo, el gerente general Brian Cashman dejó una declaración que ha sorprendido a muchos. Durante su participación en MLB Network, afirmó: “No sé si sea importante conseguir un bateador zurdo de poder”, una frase que rápidamente encendió el análisis sobre la dirección que tomará la organización en la temporada baja.
Las palabras de Cashman contrastan con la creencia generalizada de que los Yankees necesitan reforzar ese perfil ofensivo para equilibrar la alineación. El equipo no solo ha tenido dificultades recientes para generar poder consistente, sino que también ha enfrentado temporadas marcadas por lesiones y rendimientos irregulares en su núcleo ofensivo. Por eso, la postura del gerente genera interrogantes sobre si la prioridad real estará en el pitcheo, la defensa o un tipo distinto de bateador.
La filosofía de los Yankees ha variado en los últimos años, pasando de la búsqueda agresiva de sluggers zurdos a un enfoque más analítico que valora la capacidad de embasarse y el control de la zona de strike. Bajo esa lógica, la declaración de Cashman podría responder a un plan estratégico más amplio, donde el poder zurdo no se ve como la solución principal sino como un complemento secundario.
Aun así, entre los aficionados y analistas persiste la discusión. El Yankee Stadium sigue siendo un parque favorable para los bateadores zurdos, lo que históricamente ha beneficiado a figuras que supieron aprovechar el famoso “short porch”. La ausencia de un cañonero natural de ese lado podría limitar la producción del equipo, especialmente en una división tan competitiva como la Este de la Liga Americana.
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La declaración de Cashman también podría interpretarse como una táctica para disminuir presión en el mercado o evitar inflar el valor de ciertos agentes libres. En cualquier caso, el mensaje está dado: los Yankees no consideran indispensable agregar un bateador zurdo de poder, al menos no como prioridad inmediata. El tiempo dirá si este enfoque dará resultados en la próxima campaña.