


Más allá de la posición final, lo que verdaderamente importa en un torneo como el COTIF es la construcción del equipo. Oswaldo Vizcarrondo, conocido por su carácter fuerte y su liderazgo en la cancha, ahora enfrenta el desafío de inculcar esa misma mentalidad en sus dirigidos. La victoria ante Chile, con un jugador menos durante gran parte del segundo tiempo tras la expulsión de Charly Vegas, mostró el espíritu de lucha que se espera de una selección nacional. El gol decisivo de Aquiles Zamora y el aguante defensivo de un equipo diezmado son, sin duda, puntos a rescatar. Sin embargo, el camino está lleno de obstáculos. Las derrotas iniciales ante rivales que, en teoría, eran accesibles, plantean preguntas sobre la cohesión táctica y la capacidad de reacción del equipo. ¿Faltó consistencia? ¿Hubo un problema de adaptación? Estas son las interrogantes que el cuerpo técnico deberá responder antes de los desafíos más importantes.
La participación en el COTIF 2025 fue un termómetro para la Vinotinto Sub-20. Uno que arrojó una temperatura variable, con momentos de brillantez y otros de incertidumbre. La columna vertebral de este equipo está comenzando a formarse, y nombres como los de Santiago Pita, el autor del primer gol contra Chile, y Aquiles Zamora, el héroe de la jornada, son las caras visibles de esta nueva camada. El trabajo de Oswaldo Vizcarrondo mantiene su perfil positivo, con su toque personal y profesional. Del equipo se aprecia un potencial, pero necesita madurar. La victoria ante Chile fue un bálsamo necesario, una inyección de confianza que debe ser utilizada como punto de partida. La presión del pasado glorioso de otras selecciones juveniles es pesada, pero también es una fuente de inspiración. Ahora, el desafío es transformar los destellos de talento individual y los momentos de resiliencia en un desempeño colectivo sólido y contundente ¡Veremos!.
Comentarios del Fútbol Sin Pausa a @nestor_beaumont