Vicente Brito
Presidente Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución.
El sector privado ha expresado reiteradamente su preocupación por las crecientes limitaciones que afectan el desarrollo económico. Entre los principales factores que obstaculizan el crecimiento empresarial destacan: el acceso restringido al financiamiento, el incremento sostenido de los costos de los servicios públicos, los altos impuestos municipales, la burocracia excesiva para la obtención de permisos y la expansión de la economía informal, que genera una competencia desleal al no estar sujeta a las mismas cargas tributarias y operativas que el sector formal.
A continuación, se detallan algunas de las principales barreras que enfrentan las empresas privadas:
- Crédito bancario insuficiente
El acceso al financiamiento es especialmente limitado para las pequeñas y medianas empresas, debido a la falta de créditos a mediano y largo plazo. Esto restringe la inversión necesaria para mejorar la producción y la productividad. Una de las causas principales de esta situación es el elevado encaje legal impuesto por el banco central al sistema financiero nacional.
- Elevados impuestos municipales
En muchas ciudades, las cargas impositivas municipales son consideradas excesivas, a lo que se suman multas y recargos adicionales. A pesar de la aprobación de la Ley de Armonización tributaria, la mayoría de las alcaldías no han acatado sus disposiciones. En lugar de reducirse, los impuestos y sanciones han seguido aumentando.
- Aumento desproporcionado de los costos de los servicios públicos
El costo de servicios esenciales como agua, electricidad y aseo urbano ha experimentado incrementos de hasta un 1000% en los últimos tres años, lo que afecta significativamente la rentabilidad de las empresas.
- Exceso de trámites burocráticos
El proceso para formalizar y operar un negocio sigue siendo altamente burocrático. Se requieren hasta 15 permisos distintos para el funcionamiento de una empresa, lo que retrasa la actividad económica y desincentiva la inversión.
Como consecuencia de estas restricciones, la economía informal ha crecido un 500% en los últimos años y actualmente representa más del 50% del PIB de la economía no petrolera. Este fenómeno refleja la presión que enfrentan las empresas formales debido a los altos costos operativos y tributarios.
Dada esta situación, se hace urgente una revisión de los impuestos municipales, la reducción de los costos de los servicios públicos y la simplificación de los trámites burocráticos. La creciente informalidad es una clara señal de que las condiciones actuales deben ser reconsideradas para fomentar un entorno más favorable para la inversión y el crecimiento económico sostenible.